

Vilobí del Penedès/Vilobí del Penedès
Martes, día 2 de mayo decidímos llamar al teléfono del cartel para pedir información sobre los terrenos en venta. La inmobiliaria nos dijo que ya no quedaba ninguno en venta. ¡Que disgusto! Además tampoco quisieron decirnos a que precio se habían vendido, así que ni siquiera teníamos ninguna idea de cuanto costaban y de si realmente valía la pena el ponerse a buscar un propietario que quisiera vendernos el suyo.
De todas maneras no desistimos ya que el sitio realmente nos gustaba, y eso dió sus frutos ya que en internet Cristina encontró dos terrenos allí en venta.
El precio se ajustaba y fuimos a verlo con la señora de la inmobiliaria que los vendía. Al llegar al terreno nos dímos cuenta de que no pertenecía a la "bonita" parte que habíamos visto del pueblo, sinó a una parte más antigua del pueblo que en principio no nos gustó tanto.
¡Buff! ¿Y ahora que? pensamos.
Después de la euforia de haber encontrado un terreno en venta, incluso cuando hasta en el ayuntamiento nos habían asegurado de que nada se vendía por allí, nos encontrábamos delante de una difícil situación.
Así que intentamos encontrarle al nuevo terreno sus ventajas:
"Aquí seguro que es muy tranquilo."......."Aquí seguro que no vienen a robar."......"Al menos tenemos buenas vistas."....."Además, con las viñas delante nadie vendrá a construir delante."
Decididos a comprar, consultamos en el banco a cerca del prestamo necesario, y éste nos dió el visto bueno. Entonces adelante, ningún problema se podría interponer entre nosotros y la adquisición de "nuestro" terreno. ¿No?
Dienstag, den 2. Mai entschieden wir uns bei der Telefonnummer vom Schild anzurufen um mehr über die zum Verkauf stehenden Grundstücke zu erfahren, jedoch teilte uns das Maklerbüro mit, dass bereits alle verkauft seien. Was für eine Enttäuschung! Darüber hinaus wollten sie uns nicht mal sagen, wieviel die Grundstücke mehr oder wenig gekostet hatten, womit wir dann auch nichtmal wussten, ob es sich für uns lohnte auf die Suche nach einem verkaufswilligen Besitzer eines Bauplatzes zu machen.
Trotz allem liesen wir uns nicht entmutigen da uns der Ort wirklich gefiel und dies sollte Früchte tragen, da Cristina so im Internet zwei zum Verkauf stehende Grundstücke fand.
Die Preise wahren annehmbar und somit machten wir ein Treffen mit der Dame von dem Maklerbüro aus, das diese verkaufte. Als wir dann jedoch bei den beiden Grundstücke abkamen stellten wir fest, dass diese nicht in dem "schnönen" Teil des Dörfchens lagen, sondern in einer älteren Gengend, die uns nicht ganz so sehr gefiel.
"Puh, was jetzt?", dachten wir.
Nach der grossen Euphorie ein Bauplatz gefunden zu haben und dies obwohl uns sogar im Rathaus mitgeteilt, dass in dem Dorf nichts mehr zum Verkauf stehe würde, sahen wir uns in einer schwierigen Situation.
Also versuchten wir dem neuen Grundstücke das Beste abzugewinnen:
"Hier ist es sicherlich sehr ruhig."....."Hier in die Gegend verirrt sich sicherlich niemand um bei einem einzubrechen."....."Zu mindest haben wir eine tolle Aussicht."....."Auf alle Fälle kann hier mit den ganzen Weinstöcken keiner mehr bauen."
Zum Kauf entschlossen sprachen wir mit unserer Bank über den nötigen Kredit und diese gab uns grünes Licht. Also dann, auf geht's. Somit sollte dann wohl nichts mehr zwischen uns und "unserem" Grundstück stehen, oder?


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